Pueden descansar en paz por las noches: cumplieron con el mandato de los que vuelan bajo. Los que los miramos hacer lo que hacen, nos preguntamos si realmente creerán que están haciendo el bien. Entendemos que necesiten "seducir" a los niños para servirse de ellos cuando sean grandes...entendemos que me manden a mí a hacerme un "ortotest", y lo entiendo porque el pobrecito que lo dijo ni siquiera sabe de que se trata...
Lo cierto es que los niños más pobres de Teodelina pasaron su Día de la misma forma que viven el resto de los días: recibiendo limosna. Nadie los hizo pensar, nadie los hizo jugar inteligentemente, nadie les mostró que hay otras posibilidades. Pero claro, si los hacemos inteligentes, dejarán de escuchar al Terrorista Oral y no nos votarán.
Que Dios los ayude. Y a ustedes, que Dios los perdone.
Ah....¿que pasó con los dos sorteos de las bicicletas...? esas, que fueron sorteadas dos veces porque los chicos no estaban presentes...che, que burrada!