Había una vez un hospital, en un lejano pueblito, del que había desaparecido una caja. Esa caja contenía el instrumental que se utiliza en los partos. Entonces, una enfermera se habría quejado al director del hospital sobre el faltante, a lo que el director le habría contestado "yo en quince días me voy, no me voy a hacer problemas por lo que falte".
Entonces, y casi mágicamente, un médico que trabaja en el hospital (que no es mayor ni es el director interino) se habría acordado que la caja la había sacado él para llevarla a otro pueblito cercano. Pero la había devuelto a los pocos días, casualmente a una médica que trabaja en el mismo hospital. Y esa médica, cabecita fresca, desde entonces la tenía arriba de su auto, total...en este hospital no se hacen partos...
Y pensar que según La Llorona, Alianak se descompuso de la emoción cuando vio lo bien que funciona el hospital de ese pueblito...