Gallináceas mías: cuando les sobre un minuto entre la peluquería y los "liantos por los niños pobres"; cuando terminen de leer de punta a punta este blog; cuando terminen de hablar por teléfono con los amigos de Villa Cañás, cuando terminen de orar...trabajen por el pueblo que las votó.
El sábado, este periodista venía hacia Teodelina desde el lado de Junín, y quiso la mala suerte que el fuerte viento que había hiciera volar los pedazos de silo bolsa que algún "amigo de las gallináceas" colecciona en la entrada al pueblo. Gracias a Dios, no pasó nada. Pero imaginen ustedes, mis distinguidísimas señoras, que esos plásticos se empeñen -merced al gran viento- en quedar pegados en el parabrisas de un auto...¿¿quien se hace cargo??. Sabemos que algo tiene que ver en ese lugar un alto funcionario, pero... muchachas..."alí donde halia un problema, losotros lievaremos la solución..." ¿se acuerdan?.