Esta mañana, mientras esperaba que se despejara la calle José Roberti merced a las delegaciones que arribaron desde Japón para ver lo que se hizo en Casa de la Cultura, me interesé por el cardo que nació, creció, se reprodujo y morirá en la vereda de La Española, entre el mencionado bar y la citada Casa de la Cultura. Según me manifestaron algunas ancianas que iban llegando al encuentro, el mencionado cardo NO SE CORTA porque tendría poderes milagrosos: con solo mirarlo, el mes pasado la presidenta comunal habría conseguido el dinero para pagar los sueldos de los empleados. Dicen las malas lenguas que todas las mañanas Susi pasa caminando al lado del cardo y le susurra: "ayudame a no encarar ningún proyecto cultural serio, te lo pido por el amor de Nuestro Señor"; mientras la Pastora Chiquitte pasa todos los días antes de ir a la Iglesia a orar postrada ante el sagrado cardo.
Incluso, se ha dicho que una anchísima funcionaria pasa la lengua todas las tardes por la flor del cardo, habida cuenta que la concentración de veneno que posee la planta es inferior a la que posee su lengua, motivo por el cual no siente dolor alguno.
El cardo sigue ahí. Seguiremos informando.
¡¡¡Nadie se atreva...a tocar a mi cardo!!!.