Además de la gaffe de llamar Martín a Mirta, parece que hubo más "desencuentros" detrás de los sacrosantos telones del Homenaje. Y no podía ser de otra forma: parece que contrataron un sonidista al que se le habría pagado una cifra cercana a las "do luquita y media". Pero resulta que el pibe habría subalquilado los equipos en Teodelina, por solo mil pesitos. Pingüe ganancia...¿no?.
Y todo fue un griterío: uno renegaba porque le politizaron el homenaje, la otra pataleaba encaprichada porque nunca imaginó que Susi le haría algo así, la misma Susi deambulada histérica por el escenario diciendo soserías...Pan y circo, como diría mi amigo.
Eso sí: delante de la gente, se abrazaban las dos y cantaban "somos inseparables, como las Legrand"...!!
Por eso...no hay que olvidar: si lo querés a Martín...votá a Mirta...¿Y ahora?