Otra vez pusieron nerviosa a Susi. Ustedes creen que es broma, pero la cosa es seria: cada vez que Susi es raptada por un colpaso nervioso, sus ideas curturales se desparraman y después hay que organizar chanchos móviles para volver a recolectarlas.
No solo eso: su jopete se despeina y las rebeldes mechas blancas disparan una para cada lado, llegando incluso -merced al viento- a la Virgen de Arribeños.
¿¿¿Quien le robó a Susi el amplificador???. ¿Quien fue el malvado que lo sacó de esas sacrosantas paredes?. Muchachos..vamos a contar hasta 10. Después, cuando hayan despertado la ira de Susi, no digan que no les avisamos.
Ah...no digan nada. Miren que supuestamente no podía saberse que el robo ocurrió...hay que mantenerlo en secreto.