Comprendo que están ofendidas. Comprendo que están hasta el cuello con las cuentas públicas. Comprendo que el pastor va a retarlas a la Comuna en vivo y directo por no ir a la Santa Iglesia. Comprendo que la señora que les vende la ropa se olvidó de traerles el saquito rojo para el ato solene. Pero no puedo comprender que nos esté gobernando una caterva de inútiles. No hay riego (al menos en mi barrio), no hay mantenimiento de calles, menos de cunetas.
Eso sí: creen que aturdiéndonos van a disimular su inutilidad. ¿O no está hecho para eso el encuentro de motos de este fin de semana?. Va a ser lindo...los motoqueros conviviendo con la bosta de los caballos que quedó del otro día, mientras los vecinos de la pileta compramos tapones para oídos al por mayor.