
La joven era buscada desde hace más de seis años por homicidio calificado y encubrimiento. Fue detenida por una comisión que viajó desde Trenque Lauquen, con el apoyo de personal de la AUE y Comando Radioeléctrico.
En la tarde de ayer, alrededor de las 15, personal policial proveniente de Trenque Lauquen (Buenos Aires), junto a efectivos de la Agrupación de Unidades Especiales (AUE) y el apoyo del Comando Radioeléctrico, detuvieron a María Magdalena Córdoba (27). El operativo se realizó en la finca de La Paz entre Los Plátanos y Los Fresnos, de Venado Tuerto. A raíz de algunos datos aislados, el pasado viernes dos empleados de Fiscalía y una comisión policial al mando del capitán Eduardo Hernández, llegaron a Venado Tuerto tras la pista de una escurridiza joven apodada Maruchi, maestra jardinera de profesión, que contaba con pedido de captura internacional y una recompensa de 50.000 pesos. Ya en varias oportunidades había logrado escapar de las fuerzas policiales, pero ayer todo funcionó bien. Los policías bonaerenses, junto a personal de la AUE al mando del comisario Rubén Portales y efectivos del Comando Radioeléctrico en carácter de apoyo preventivo, logran la detención de Córdoba. Al momento de su captura, la joven estaba con su actual pareja, un muchacho de esta ciudad, que hasta el momento, quedó desligado de la causa. Con la orden emanada del Juzgado de Instrucción local, los uniformados intentaron identificar a la mujer, que no sólo se negó a dar sus datos, sino que decidió no emitir palabra. ante esta actitud, el oficial principal Horacio Montanaro vía correo electrónico, solicitó una copia de la ficha dactiloscópica de la sospechosa a la Fiscalía de Trenque Lauquen. Identificada in situ, se comprueba que era la persona buscada, por lo que quedó inmediatamente detenida y cumplimentados los trámites de rigor, trasladada a Trenque Lauquen. El casoEl viernes pasado se cumplieron seis años y cuatro meses del hallazgo del cadáver de una recién nacida en un zanjón paralelo a la calle Trongé, a pocas cuadras de la zona céntrica de Treinta de Agosto, Trenque Lauquen (Buenos Aires). Las pericias posteriores establecerían que era el fruto de un embarazo a término y que el parto se habría producido a fines de marzo, que ese año de 2002 coincidió con Semana Santa. El pequeño cuerpo fue encontrado en un zanjón el domingo 7 de julio por unos chicos que andaban jugando. La noticia sacudió a los treintagostenses y a toda la zona. El caso recayó en la UFI Nº 3, a cargo del fiscal Julio Rifai, quien ordenó las primeras investigaciones al personal de la subcomisaría cuyo titular era el ahora capitán Julio Andrés Basualdo. Poco después las actuaciones quedaron a cargo de la DDI con asiento en Pehuajó. Pasaron pocos días y la indignación ganó las calles de Treinta de Agosto. Hubo numerosas manifestaciones en la plaza central, frente a la subcomisaría e interpelaciones al titular de la Comisaría de Trenque Lauquen, Oscar Salas, y quien era defensor de la Seguridad, Miguel Sánchez. Posteriormente, una comisión de vecinos se presentó en Fiscalía, donde fueron recibidos por el doctor Julio Rifai y el entonces fiscal general, Arnoldo Mútolo. Nada sacaron en limpio salvo el consabido “se está investigando.IndignaciónEn todas esas puebladas alimentadas por ánimos caldeados que reclamaban la presencia del fiscal, nunca se produjeron desbordes ni acciones violentas. Pero en la tercera, cientos de voces corearon un nombre: “Maruchi.” Era el apelativo conque todos conocían a María Magdalena Córdoba, una maestra jardinera, miembro de una familia muy conocida. La joven, por entonces de 21 años, había evidenciado cambios visibles en su cuerpo que achacó a exceso de peso por un desorden de la tiroides. Lo cierto es que durante el feriado de Semana Santa no se la vio. Cuando la volvieron a ver, aquellos cambios habían desaparecido. Para muchos vecinos consultados en esos días, ella era la madre. El cuerpo de la criatura fue sometido a más de una autopsia hasta establecerse que la causa de la muerte era una hemorragia que produjo un shock hipovolémico y que el cordón umbilical presentaba cortes longitudinales. Además, que había sido conservado “a frío extremo” a partir del alumbramiento. Posteriormente estuvo depositado en la morgue del hospital de Treinta de Agosto. Lo sepultaron, exhumaron, lo volvieron a inhumar; hubo una segunda exhumación en diciembre de 2002 pero nada se pudo hacer por cuanto los tejidos estaban putrefactos. En la tumba hay una lápida con el nombre de “María del Cielo.”
En la tarde de ayer, alrededor de las 15, personal policial proveniente de Trenque Lauquen (Buenos Aires), junto a efectivos de la Agrupación de Unidades Especiales (AUE) y el apoyo del Comando Radioeléctrico, detuvieron a María Magdalena Córdoba (27). El operativo se realizó en la finca de La Paz entre Los Plátanos y Los Fresnos, de Venado Tuerto. A raíz de algunos datos aislados, el pasado viernes dos empleados de Fiscalía y una comisión policial al mando del capitán Eduardo Hernández, llegaron a Venado Tuerto tras la pista de una escurridiza joven apodada Maruchi, maestra jardinera de profesión, que contaba con pedido de captura internacional y una recompensa de 50.000 pesos. Ya en varias oportunidades había logrado escapar de las fuerzas policiales, pero ayer todo funcionó bien. Los policías bonaerenses, junto a personal de la AUE al mando del comisario Rubén Portales y efectivos del Comando Radioeléctrico en carácter de apoyo preventivo, logran la detención de Córdoba. Al momento de su captura, la joven estaba con su actual pareja, un muchacho de esta ciudad, que hasta el momento, quedó desligado de la causa. Con la orden emanada del Juzgado de Instrucción local, los uniformados intentaron identificar a la mujer, que no sólo se negó a dar sus datos, sino que decidió no emitir palabra. ante esta actitud, el oficial principal Horacio Montanaro vía correo electrónico, solicitó una copia de la ficha dactiloscópica de la sospechosa a la Fiscalía de Trenque Lauquen. Identificada in situ, se comprueba que era la persona buscada, por lo que quedó inmediatamente detenida y cumplimentados los trámites de rigor, trasladada a Trenque Lauquen. El casoEl viernes pasado se cumplieron seis años y cuatro meses del hallazgo del cadáver de una recién nacida en un zanjón paralelo a la calle Trongé, a pocas cuadras de la zona céntrica de Treinta de Agosto, Trenque Lauquen (Buenos Aires). Las pericias posteriores establecerían que era el fruto de un embarazo a término y que el parto se habría producido a fines de marzo, que ese año de 2002 coincidió con Semana Santa. El pequeño cuerpo fue encontrado en un zanjón el domingo 7 de julio por unos chicos que andaban jugando. La noticia sacudió a los treintagostenses y a toda la zona. El caso recayó en la UFI Nº 3, a cargo del fiscal Julio Rifai, quien ordenó las primeras investigaciones al personal de la subcomisaría cuyo titular era el ahora capitán Julio Andrés Basualdo. Poco después las actuaciones quedaron a cargo de la DDI con asiento en Pehuajó. Pasaron pocos días y la indignación ganó las calles de Treinta de Agosto. Hubo numerosas manifestaciones en la plaza central, frente a la subcomisaría e interpelaciones al titular de la Comisaría de Trenque Lauquen, Oscar Salas, y quien era defensor de la Seguridad, Miguel Sánchez. Posteriormente, una comisión de vecinos se presentó en Fiscalía, donde fueron recibidos por el doctor Julio Rifai y el entonces fiscal general, Arnoldo Mútolo. Nada sacaron en limpio salvo el consabido “se está investigando.IndignaciónEn todas esas puebladas alimentadas por ánimos caldeados que reclamaban la presencia del fiscal, nunca se produjeron desbordes ni acciones violentas. Pero en la tercera, cientos de voces corearon un nombre: “Maruchi.” Era el apelativo conque todos conocían a María Magdalena Córdoba, una maestra jardinera, miembro de una familia muy conocida. La joven, por entonces de 21 años, había evidenciado cambios visibles en su cuerpo que achacó a exceso de peso por un desorden de la tiroides. Lo cierto es que durante el feriado de Semana Santa no se la vio. Cuando la volvieron a ver, aquellos cambios habían desaparecido. Para muchos vecinos consultados en esos días, ella era la madre. El cuerpo de la criatura fue sometido a más de una autopsia hasta establecerse que la causa de la muerte era una hemorragia que produjo un shock hipovolémico y que el cordón umbilical presentaba cortes longitudinales. Además, que había sido conservado “a frío extremo” a partir del alumbramiento. Posteriormente estuvo depositado en la morgue del hospital de Treinta de Agosto. Lo sepultaron, exhumaron, lo volvieron a inhumar; hubo una segunda exhumación en diciembre de 2002 pero nada se pudo hacer por cuanto los tejidos estaban putrefactos. En la tumba hay una lápida con el nombre de “María del Cielo.”