Tal como había ocurrido el año pasado, nuevamente los vecinos del barrio ubicado en las inmediaciones del balneario comunal manifestaron la presencia de alacranes en los terrenos ubicados en el sitio mencionado.
Incluso, extraoficialmente pudo saberse que una vecina, de alto desempeño en una institución del pueblo, habría sido picada por un ejemplar, sin que el caso pasara a mayores.
Esto ocurre puesto que no se realiza una seria y responsable fumigación de la zona; e incluso representa un peligro latente para quienes asisten a la pileta comunal.
Es por eso que debido a la proliferación de alacranes, que se incrementan durante el verano, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones e información para evitar picaduras.
Los alacranes que generalmente se encuentran en las viviendas, e inclusive en departamentos ubicados en pisos elevados, corresponden a la especie tityus trivittatus. Se los puede encontrar durante todo el año y se protegen del calor ubicándose en lugares húmedos y oscuros. Aparecen generalmente en la noche y durante el día viven debajo de piedras, trozos de leña, escombros, hojas, etc. Se alimentan de insectos y arañas; pican al hombre si se los provoca o molesta, y su dispersión geográfica alcanza a todo el territorio de la provincia de Santa Fe.
Nota: "Pero Susi....¿no habíamos arreglado para que el alacrán no estuviera más???...¡¡nos estafaron, Susi!!".