Mi nene es ingeniero. Mi nene es la inteligencia en potencia. Mi nene es el reflejo de su madre.
Según parecía, la mamá se pavoneaba ante las Olfas con la inteligencia del nene y el importantísimo puesto que ostentaba en aquelia lejana ciudad.
Pero ocurre que todo se sabe...el nene es tarjetero en un boliche bailable. Eso no está mal. Lo que está mal es que la mamá mienta, y tan descaradamente...