10:54 LAS PUERTITAS DEL SEÑOR...

Parece que el aluvión de gente que se apersonó el domingo al balneario para presenciar el recital de Los Palmeras fue tal que un empleado comunal (que también desarrolla tareas de inspector de tránsito), siempre dispuesto a colaborar con la gestión, tomó una decisión: abrió la puerta trasera del balneario (la que está al lado de los baños de discpacitados que nuuuuuuuuuunca se terminaron). Entonces, de esa forma, la gente no tenía que hacer tanta cola en el frente. Y además, para que veas que algunos empleados comunales hacen suyos los dineros públicos, fue muy bueno con los asistentes: si entrabas por allá atrás, el costo de la entrada era de cinco pesitos solamente, contra los veinte que costaba ingresando por el frente.
Que bien, Susi, todo el mundo tiene un kiosco en la Comuna!