La renuncia de Olga Sviser (ver noticia de abajo) a la lista "oficialista" pone al Justicialismo de nuestro pueblo en grave riesgo: no sería la única renuncia que se conocería a esta nómina. Y de continuar con las renuncias, la candidata que encabeza dudo que quiera seguir adelante con esta quijotada. Y ahí estaría el meollo de la cuestión: es conocida la enemistad que existiría entre Martín Labbé y el titular de la otra lista del justicialismo, Gabriel Massa.La pregunta es, entonces, ¿a quien apoyaría Martín Labbé en caso de caerse la lista "oficial" de Scataglini?...chan!
Sin quererlo, Olga Sviser desenmascaró la hipocresía que reina en la política. Movió su ficha (por plena convicción, no por inducción ni como jugada política) y eso hace tambalear a un peronismo que ya viene moribundo en Teodelina.
Además, ninguno de los candidatos de ese partido dio una muestra de honestidad y transparencia solicitando licencia a sus puestos (sin goce de sueldo, por supuesto), sino que -todo lo contrario-, en una época donde la gente pide compromiso con la Patria, ellos se aferran cada vez más fuerte a su "lugarcito".
Los tres nombres que restan -fuera del peronismo- se benefician con esta renuncia. Ahora será tiempo de ver como capitaliza cada uno de esos candidatos este pedido de "honestidad" que hizo -sin quererlo tal vez-, Olga Sviser.