Angelito mío, santo de mi devoción, polifuncionario impoluto...Vos, que jamás regalaste una chapita...que jamás enviaste mensajes de texto desde la milagrosa chatita gris mientras ibas conduciendo...Vos, que renunciaste a todos tus cargos anteriores para entregarte -como Manuel Belgrano- a la función pública sin esperar nada a cambio...
Vos, que andás todo el día visitando amigos, y prometiendo pavadas, tal como suele hacer tu jefe político...¿Te parece ahora que te saquen la camioneta y te devuelvan a tu triste bicicleta?.
¿Que Justicia hay en este pueblo para la gente honrada?...¿que premio reciben los trabajadores incansables?...Así...yo, no!.